El coordinador del Banco de Alimentos en Laguna de Duero impulsa nuevas campañas solidarias de cara al mes de junio y busca mayor implicación ciudadana en la localidad
Detrás de cada campaña del Banco de Alimentos de Laguna de Duero hay un trabajo constante y comprometido. Una de sus figuras clave y promotora de la organización es Mario Palenzuela, coordinador del Banco de Alimentos en el municipio, quien, tras comenzar en un principio como voluntario, decidió dar un paso más allá para dedicar su tiempo a ayudar a quienes más lo necesitan.
Su historia refuerza el mérito de la labor que desempeña a diario. A pesar de sus dificultades personales con las que convive, Mario ha encontrado en el Banco de Alimentos una vía para poder desarrollar su compromiso solidario y convertirse en una pieza imprescindible dentro de la organización.
Su implicación nace de una idea clara: “me involucré en el Banco para poder hacer mi pasión, que es poder ayudar a las personas más necesitadas”. Desde entonces se encarga de captar voluntarios, organizar turnos y preparar la presencia en los distintos supermercados de Laguna. En los días previos distribuye el material necesario, como carteles, chalecos u octavillas y contacta con los encargados de los establecimientos. Durante la campaña, recorre los supermercados supervisando el desarrollo correcto, para garantizar su correcto desarrollo.
La siguiente campaña, programada para junio, se centrará en concreto en la recogida de donativos destinados a la compra de los productos más necesarios y urgentes: leche, aceite, pasta, latas de conservas o productos infantiles.
Una de las principales dificultades actuales es la captación de socios y su implicación prolongada en el Banco de Alimentos. “Se apuntan muchos al voluntariado, pero a la hora de la disponibilidad es muy difícil contar con ellos”, explica Mario. Esta situación complica cubrir todos los horarios, lo que le obliga a asumirlos él mismo para asegurar el funcionamiento efectivo de la campaña.
Es el cambio en el sistema de recogida, que actualmente se realiza por medio de donaciones económicas en caja, lo que ha supuesto un reto. Este modelo permite obtener en cada momento los productos más necesarios y optimizar recursos, pero no siempre es bien recibido. “Muchos dudan del destino del dinero”, declara, aunque insiste en que se destina directamente a la compra de alimentos en los propios supermercados, con aportaciones a mayores por parte de estos y un ahorro considerable en costes de transporte.
Junto a esta situación, se suman momentos incómodos especialmente por comentarios inapropiados hacia los voluntarios al hacer la donación en caja, una circunstancia que ha llevado a algunos a dejar de participar. Pese a ello, Mario mantiene su compromiso, explica que “lo más importante es ayudar a quien más lo necesita”. Por eso, lanza un mensaje a todos los vecinos de Laguna de Duero: “que todas las personas se solidaricen con este problema y piensen que mañana puede cambiar nuestra situación y estar en la misma que ellos”. Los interesados pueden contactar con el Banco de Alimentos de Valladolid -en el teléfono 983 27 53 00- y sumarse a esta causa prestando apoyo en el municipio.









