Numerosos vecinos y amantes del folk acudieron al primer concierto de este ciclo donde se puso de relieve la fusión entre las raíces tradicionales y el folk contemporáneo que caracterizan al grupo
El parque de El Tejar vibró el pasado sábado al ritmo de la tradición, pues un año más este espacio fue el epicentro del Festival Folk boecillano, que, organizado por el Ayuntamiento de Boecillo, a través de la concejalía de Cultura, en su décima edición apostó por el grupo El Nido como agrupación encargada de la inauguración de este ciclo de conciertos que ponen de relieve el valor de la música de raíz y la tradición de nuestra tierra.
A las diez de la noche, y con el calor y la brisa propias de las noches de verano acompañando la velada, numerosos vecinos y amantes de este estilo musical ya llenaban el patio de butacas y los alrededores del parque, esperando que en unos minutos comenzasen a sonar los ritmos y sonidos propios del folclore castellano.
Así, Rodrigo Cachorro, Álvaro Herreros, Eneko Lekunberri y Nacho Prada dieron vida a jotas, ajechaos, charros y ruedas con sus sonidos humildes y la percusión de isntrumentos domésticos que dan lugar a la fusión entre las raíces tradicionales y el folk contemporáneo y que hicieron disfrutar a los presentes con los últimos temas de su LP ‘La Constancia’, donde pusieron de manifiesto con sus letras la fortaleza de lo que nos une.
Tras este exitoso primer concierto, los boecillanos tendrán que esperar una semana para la próxima puesta en escena de la tradición de la mano de Vanesa Muelas y Rodrigo Jarabo el próximo sábado 25 de julio a las 22:00 horas, que también tendrá carácter gratuito.
Fotografías: Jesús Díez









