El cambio, con el que se pasa de contenedores tipo iglú a otros de carga lateral, supone una reducción de riesgos, un incremento de la eficiencia operativa, menor coste y una mejora de la imagen urbana
La Diputación de Valladolid, a través del Consorcio Provincial de Medio Ambiente, ha iniciado este miércoles en Laguna de Duero la sustitución de 416 contenedores tipo iglú con doble gancho, destinados a la recogida de envases, por nuevos contenedores de carga lateral, «un sistema más moderno, eficiente y seguro».
Según ha explicado Fernando Esteban, diputado responsable de Obras y de Agricultura, Ganadería y Calidad del Agua, quien ha estado presente en los inicios de los trabajos, esta renovación es solo el comienzo, ya que se extenderá de forma gradual, hasta finales del mes de febrero, en las mancomunidades de Bajo Pisuerga y Valle del Esgueva, así como en la antigua Tierras de Valladolid (actual MIG Valladolid y Alfoz) y en el municipio de La Cistérniga.
Para la prestación de este servicio, la empresa contratista, Onet Ibérica, ha incorporado dos nuevos camiones específicos para la recogida de contenedores de carga lateral, para mejorar las rutas y la calidad del servicio.
En la actualidad, el Consorcio Provincial de Medio Ambiente gestiona en la provincia un total de 1.600 contenedores de envases y la Diputación de Valladolid prevé continuar de manera progresiva con la sustitución durante los próximos años hasta implantar este sistema en el conjunto del territorio provincial. Esta actuación responde, además, al cumplimiento de una de las exigencias recogidas en el contrato de recogida selectiva.
La implantación de contenedores de carga lateral aporta importantes ventajas operativas, económicas, de seguridad y de calidad del servicio. Entre ellas destaca la mejora de la seguridad laboral, ya que el sistema permite realizar la recogida de forma automatizada desde un solo lado del vehículo, reduciendo la manipulación manual, los riesgos de atrapamientos y golpes, así como la exposición del personal al tráfico.
Asimismo, se incrementa la eficiencia operativa al acortarse los ciclos de vaciado, lo que permite atender más puntos de recogida por ruta y aumentar la productividad diaria. A ello se suma un menor coste operativo, con ahorro de tiempo y combustible y una reducción de maniobras bruscas y de incidencias en los enganches.
Por último, los nuevos contenedores contribuyen a mejorar la imagen urbana y la accesibilidad gracias a un diseño más moderno y uniforme.










