El presidente de la Diputación de Valladolid pone todos los medios provinciales a disposición del municipio mientras el agua vuelve a subir por el posible reflujo del Duero; 11 familias permanecen afectadas y se estudia la instalación de un segundo dique.
El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, ha visitado este domingo la localidad de Viana de Cega para conocer de primera mano la situación provocada por las inundaciones en la zona próxima al río Cega. Durante el recorrido ha estado acompañado por el alcalde del municipio, Alberto Collantes, así como por los diputados provinciales David Esteban y Julio César García.
La visita se produce en un momento especialmente delicado, después de que el nivel del agua haya vuelto a aumentar en las últimas horas, alcanzando cotas similares a las registradas hace dos días. El alcalde, Alberto Collantes, ha explicado que la situación había mejorado en jornadas anteriores, pero que ahora se enfrentan a un nuevo escenario incierto.
“Habíamos solucionado bien los problemas en los días atrás, pero ahora no sabemos si hay un reflujo o retorno de agua desde la confluencia del Duero. Está cogiendo el agua cotas de hace dos días”, ha señalado Collantes. Según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), el aforo en Megeces marcaba 63 metros cúbicos por segundo, cifras que inicialmente invitaban al optimismo, aunque la evolución posterior ha cambiado las previsiones.
Ante esta situación, el Ayuntamiento mantiene contacto permanente con SOMACYL para reforzar el achique de agua mediante bombas, con el objetivo de garantizar el servicio de saneamiento y prevenir que el agua supere la escollera de contención instalada en la zona más vulnerable del municipio.
Inversiones realizadas y nuevas medidas
El alcalde ha recordado que recientemente se invirtieron 400.000 euros en la limpieza del cauce a su paso por el casco urbano, una actuación financiada al 50% entre la Diputación (200.000 euros) y el Gobierno de España (otros 200.000 euros). Según Collantes, estos trabajos han permitido que la situación actual sea menos grave de lo que podría haber sido en ausencia de esa intervención.
No obstante, ha reconocido que lo que antes era una situación cíclica ahora se repite con mayor frecuencia. “Antes era algo puntual y ahora vemos que ocurre año sí, año no”, ha lamentado. Entre las medidas en estudio figura la preparación de un segundo dique desmontable que permita reforzar la protección en función de la evolución del caudal.
“Quien tiene competencias debe poner remedios”
Por su parte, Conrado Íscar ha subrayado que desde la Diputación se han puesto en marcha todos los recursos disponibles para hacer frente a las crecidas en distintos puntos de la provincia. “Están siendo días muy complicados y estamos poniendo en marcha todos nuestros medios”, ha afirmado.
El presidente provincial ha señalado que actualmente permanece cortada la carretera que une Rábano con Peñafiel, y que también se registran problemas en localidades como Aldeamayor, Tordesillas y el entorno de Peñafiel. En Aldeamayor, pese al continuo achique de agua, el nivel no desciende de forma significativa.
Íscar ha insistido en la necesidad de una respuesta coordinada y estructural por parte de todas las administraciones. “Es una situación que se repite y que todas las administraciones tenemos que afrontar para buscar un remedio que evite que esto vuelva a suceder. Quien tiene competencias debe poner soluciones definitivas”, ha recalcado.
Operativo de emergencia y preocupación vecinal
El jefe de Bomberos de la Diputación en el parque de Arroyo de la Encomienda, Félix del Amo, ha explicado que los esfuerzos se concentran ahora en las crecidas generalizadas de los ríos en la provincia. En Viana de Cega se ha construido un dique que ha evitado que el agua entre en las viviendas, apoyado por un sistema de bombeo continuo.
“Ahora vamos a montar un operativo para evitar que entre en las casas”, ha indicado, en previsión de que el nivel continúe subiendo en las próximas horas.
11 familias afectadas
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los vecinos. Actualmente hay 11 familias afectadas, algunas con personas enfermas o sin alternativa habitacional inmediata. Una de las residentes, Yaiza, ha expresado su malestar por una situación que, según afirma, se arrastra desde hace años.
“Esto viene desde que hicieron los puentes del AVE, que se han comido medio cauce. Nadie nos da una respuesta. Vivo con incertidumbre porque tengo familia en Puente Duero y han tenido que desalojar sus casas”, ha declarado.
También ha mostrado su preocupación por el funcionamiento del sistema de saneamiento y las bombas de achique, temiendo que el desbordamiento pueda provocar problemas de salubridad si la depuradora no logra evacuar el agua a tiempo.»Tampoco sabemos si las bombas de SOMACYL están actuando, porque lo que nos va a inundar es la propia mierda del pueblo».
La evolución del caudal en las próximas horas será determinante para valorar si las medidas adoptadas son suficientes o si será necesario reforzar aún más el dispositivo. Entretanto, las administraciones locales y provinciales insisten en que seguirán trabajando para minimizar daños y exigir soluciones estructurales que eviten que Viana de Cega vuelva a vivir episodios similares en el futuro.










