El evento, que forma parte de los actos del Día de la Vieja, reconoce así la trayectoria de esta lagunera dedicada al oficio de modista
Un año más Laguna de Duero pone el foco en esas personas que han hecho posible la prosperidad del pueblo; sus vecinos, y en concreto aquellos que de una manera u otra se han convertido en personalidades excepcionales que todo lagunero conoce. Por ello, con motivo de las celebraciones del Día de la Vieja y las actividades que preceden a este evento, se ha celebrado este viernes la gala de los ‘Oficios de ayer’, donde en esta ocasión se ha rendido homenaje a María Ángeles de la Cal, más conocida como Angelines, reconocida modista del municipio.
En este sentido, durante el homenaje, que ha tenido lugar en el salón de actos del Centro de Personas Mayores, se ha hecho una entrevista a la galardonada en la que esta ha hablado de su época entre agujas e hilos.
Angelines ha contado su historia desde sus comienzos cuando su madre y las vecinas le enseñaron a coser de niña, pasando por su adolescencia, cuando iba en bici a la academia Serrano en Valladolid a aprender corte y confección, hasta que en 1983 abrió en la avenida Madrid su propia tienda de telas y tejidos, así como su propia academia de costura, donde contaba con unas cuarenta alumnas todos los días.
Risueña, ha admitido que, además de coser sus trajes y vestidos, «también era un poco psicóloga» de sus clientes, y casi como el secreto de confesión de los sacerdotes, «todo quedaba en el probador». Su trabajo era su vida, y desde las nueve y media de la mañana hasta las doce de la noche, parando únicamente dos horas para comer, la aguja de esta lagunera no cesaba de trabajar, y entre los diseños que más le han emocionado a lo largo de su trayectoria se encuentran, además de trajes de comunión y de boda, un vestido para la Virgen del Villar.
Ha admitido que estos 62 años cosiendo, y los 12 que ya lleva dando clases de costura en el Centro de Día, han sido posibles no solo por su tenacidad y lo mucho que le gusta su trabajo, sino también «por el apoyo de muchas personas, especialmente de mi marido, quien me ayudaba mucho en casa para que pudiera cumplir mi sueño, y luego a mis hijos y nietos». Además, al margen de su familia, ha confesado que «siempre me he rodeado de personas muy buenas».
Y es que esta modista es tan querida en la localidad que todo lagunero que se precie ha llevado alguna vez alguno de sus diseños, y en este sentido sus alumnas del taller de costura le han querido reconocer en primer lugar su labor. «Como profesora es muy exigente y si el trabajo no sale mal nos lo quita», han comentado entre risas, «pero te queremos mucho, Angelines, y eres la mejor profesora que podríamos tener» han apostillado y, sin más, le han regalado el primer ramo de flores de la tarde pues, acto seguido, el alcalde, Avelino Álvarez, y la concejala de Cultura, Lucía Castro, le han hecho entrega de la placa conmemorativa y del segundo ramo.
En sus intervenciones, tanto el regidor como la edil han coincidido diciendo que hasta ellos mismos han recurrido a Angelines en muchas ocasiones para «temas de arreglos o de nuevos trajes, incluso cuando éramos pequeños». «Esta mujer es el ejemplo de la dedicación y de la constancia, de cumplir los plazos, pero también del cariño por el trabajo bien hecho y el dado a todos y cada uno de sus clientes».
Al evento también han acudido los concejales Estela Crespo, Fernando Vara, Irene Arranz y Francisco Barbillo, quienes, junto a la homenajeada, su familia, y todos los asistentes al acto, han disfrutado después de la entrevista de la actuación de la A.C. Banda de Música de Laguna.










