La nueva normativa fija en 15 años la edad mínima para conducir patinetes eléctricos, establece el uso obligatorio del casco y del seguro de responsabilidad civil y refuerza la protección de los peatones
El Ayuntamiento de Laguna de Duero ha aprobado por unanimidad de todos los grupos municipales, en el pleno ordinario de agosto, celebrado este martes, una nueva Ordenanza Municipal reguladora de los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos, y bicicletas. La normativa adapta el marco estatal a las características y necesidades del municipio y establece un conjunto de reglas destinadas a mejorar la seguridad vial y favorecer una convivencia ordenada entre peatones y los distintos modos de movilidad.
Uno de los principales objetivos de la nueva ordenanza es «reforzar la protección del peatón, considerado el usuario más vulnerable de la vía pública». En este sentido, la normativa pretende «garantizar que las aceras y espacios peatonales sean lugares seguros para todos los vecinos, especialmente para las personas mayores, los niños y quienes presentan movilidad reducida».
Entre las principales novedades, según se informó en el pleno por parte de la concejala de Seguridad Ciudadana, Irene Arranz, se encuentra el establecimiento de los 15 años como edad mínima para conducir vehículos de movilidad personal, así como la obligatoriedad de utilizar casco homologado. Además, los usuarios deberán contar con un seguro de responsabilidad civil municipal, con el objetivo de ofrecer una mayor garantía ante posibles daños o incidentes derivados del uso de estos vehículos.
La ordenanza también establece una regulación específica de los espacios por los que pueden circular VMP y bicicletas. Así, queda prohibida su circulación por las aceras y las zonas peatonales, reforzando el carácter prioritario de estos espacios para los peatones.
Asimismo, los vehículos deberán disponer de alumbrado obligatorio y permanente, una medida destinada a mejorar su visibilidad y seguridad, especialmente durante las horas de menor luminosidad.
En cuanto a la velocidad, la normativa establece diferentes límites en función del espacio por el que se circule. En calzada, la velocidad máxima será de 25 kilómetros por hora, mientras que en carriles bici se establece un límite de 20 kilómetros por hora. Por su parte, en aquellas zonas peatonales compartidas que estén expresamente autorizadas, la velocidad máxima será de 10 kilómetros por hora.
Una norma abierta a la evaluación
Desde el Ayuntamiento se plantea esta nueva ordenanza como una herramienta de regulación que pueda evolucionar con la experiencia y las necesidades que surjan en el municipio. Por ello, no se concibe como un texto cerrado o inamovible, sino como una normativa abierta a la evaluación continua y a posibles adaptaciones cuando la práctica diaria ponga de manifiesto la necesidad de introducir cambios.
La prioridad, según se recoge en el planteamiento de la nueva regulación, es conseguir que los peatones puedan desplazarse por las aceras, plazas y demás espacios destinados a ellos con tranquilidad, al tiempo que se proporcionan reglas claras a los usuarios de bicicletas y vehículos de movilidad personal.
La ordenanza busca, de este modo, avanzar hacia una convivencia más segura y armónica entre los diferentes medios de transporte y los peatones, evitando que la regulación se limite exclusivamente a establecer prohibiciones y apostando por una utilización ordenada del espacio público.
Campaña de concienciación antes de las sanciones
La entrada en vigor de la nueva normativa estará acompañada inicialmente de un periodo de concienciación y campaña pedagógica dirigido a los usuarios de VMP y bicicletas.
Durante esta primera etapa se pretende informar a los ciudadanos sobre las nuevas obligaciones, límites y normas de circulación antes de proceder a una aplicación estricta del régimen sancionador. El objetivo será facilitar el conocimiento de la ordenanza y favorecer su cumplimiento desde la información y la prevención.
Con esta nueva regulación, Laguna de Duero «da un paso adelante en la ordenación de la movilidad personal y en la mejora de la seguridad vial, estableciendo un marco específico para el uso de patinetes eléctricos y bicicletas y situando la protección del peatón y la convivencia en el espacio público como ejes fundamentales de la normativa».









