El proyecto familiar, ubicado en el Pago del Pico del Águila, apuesta por el cultivo ecológico y artesanal y nace con el objetivo de ampliar su producción, generar empleo y atraer visitantes al municipio.
Laguna de Duero cuenta desde este sábado con una nueva iniciativa agrícola que pone en valor la tradición del campo y abre una nueva vía de desarrollo para el municipio. El Pago del Pico del Águila ha acogido el acto de la primera flor del azafrán ‘La Ana Mari’, un proyecto familiar que ha celebrado su primera cosecha tras apostar por el cultivo de una de las especias más apreciadas del mundo.
La iniciativa está impulsada por Enrique Fernández y su padre y reúne una apuesta por la agricultura ecológica y artesanal, con un proceso de producción que mantiene los métodos tradicionales. Las flores se recolectan a mano, una a una, y posteriormente el azafrán se tuesta de forma tradicional.
La jornada ha congregado a familiares, amigos y vecinos en un encuentro que ha servido para presentar este nuevo proyecto y compartir los primeros resultados de la cosecha.
Un homenaje a las raíces familiares
Detrás de ‘La Ana Mari’ hay también una historia de reconocimiento y homenaje a varias generaciones vinculadas al trabajo del campo. El proyecto rinde tributo a los abuelos de la familia, Antolín y Chon, que dedicaron su vida a la agricultura.
Precisamente, Chon, de 89 años y natural de Cotanes del Monte (Zamora), ha ejercido como madrina del acto, mientras que el padrino ha sido Lázaro Vallelado, agricultor de Laguna de Duero y amigo de la familia. Los promotores también han querido reconocer la implicación de Antolín, cuyo trabajo ha resultado fundamental para hacer realidad la iniciativa.
Durante la presentación, Enrique Fernández destacó el significado de esta primera cosecha: «Esta primera flor es para nuestros abuelos y para todos los que han trabajado esta tierra antes que nosotros. Queremos que La Ana Mari sea un orgullo para Laguna».
Como broche a la celebración, los asistentes pudieron degustar un arroz elaborado con las primeras hebras de azafrán recogidas durante los días iniciales de floración.
Un proyecto con vocación de crecimiento
Más allá de su primera cosecha, ‘La Ana Mari’ nace con la intención de consolidarse y crecer en Laguna de Duero. Entre los objetivos de sus promotores se encuentra ampliar la superficie de cultivo mediante nuevas tierras propias y comercializar la producción bajo esta marca.








