El judoca lagunero se ha hecho este año con el Junco de Oro a Mejor Deportista, un galardón que recibe con orgullo y que le anima a seguir trabajando para volver a estar al 100% y alcanzar sus sueños.
Con tan solo cinco años, Alberto Gaitero se subió por primera vez a un tatami, una experiencia que más de veinte años después recuerda como si fuera ayer, pues el judo fue todo un descubrimiento que le ayudó a canalizar toda su energía y a integrar en su día a día los valores de este deporte, dando lugar a un deportista de alto rendimiento que hoy lucha en las más importantes competiciones.
Si tuviera que destacar un logro en su carrera deportiva, Gaitero apunta que ese sería el primer Campeonato de España en el que ganó el oro en categoría infantil. «Sé que no es un resultado espectacular, pero tiene un gran significado para mí, porque fue el principio; fue lo que me hizo ver que tenía potencial y me impulsó a dedicarme más al judo». Desde entonces, el joven ha ido dejando una estela de éxito a su paso por las diferentes competiciones, llegando incluso a presentarse a los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020. «Aquello fue cumplir un sueño. Todos los deportistas queremos participar al menos una vez en la vida y, aunque los resultados no fueron los mejores, estoy contento porque pude disfrutar de la experiencia en la cuna del judo».
Sobre su camino hasta llegar a este certamen, explica que la clasificación en judo es «muy dura», ya que durante cuatro años los aspirantes compiten internacionalmente y suman puntos en un ranking, «por ello poder estar en Tokio fue el culmen de mucho esfuerzo, trabajo y sacrificio, y llegué en un muy buen punto de mi carrera, en buena forma y siendo cabeza de serie».
Pero la vida de los deportistas de alto rendimiento tiene muchos altibajos, y Alberto Gaitero estrenó 2025 recuperándose de una lesión de rodilla con la que pudo proclamarse campeón de España Universitario y participar en competiciones como los Gran Slam de Georgia y Kazajistán, donde se clasificó entre los diez primeros. Sin embargo, la lesión volvió a la carga, y Gaitero ha tenido que retirarse temporalmente de los tatamis, aunque eso no le ha impedido ganar un reconocimiento muy especial para él; el Junco de Oro a Mejor Deportista 2025. Un galardón que no esperaba, pues «el año pasado debido a las lesiones apenas pude competir, pero que mi pueblo me reconozca es muy importante, y me motiva para seguir luchando por mis sueños».
Y entre estos sueños se encuentra llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 2028. Asegura que «las lesiones son parte del deporte, llevo muchos años compitiendo y es el cuerpo se resiente, pero cuando vuelva lo voy a hacer al 100% y más fuerte, y en cuanto tenga luz verde con los médicos empezaré a preparar el calendario para Los Ángeles».
Hasta entonces, el judoca mantendrá su rutina de fisio y entrenamientos adaptados al tiempo que avanza en sus estudios y se centra en las cosas buenas que le rodean, pues, «aunque el judo es mi pasión, tengo muchas otras cosas en mi vida, y voy a disfrutar de ellas».










