Con solo 14 años el lagunero ya ha conseguido proclamarse campeón nacional por autonomías, formar parte de la Selección Española y entrenar en uno de los centros de alto rendimiento más importantes del país.
Amor a primera vista o, más bien, al primer entrenamiento. Así fue como el joven Nuno Alonso Conde se enamoró del bádminton y de todo lo relacionado con este deporte. Tras años en los que el fútbol era su principal actividad, aunque con el balonmano y el tenis también presentes en su vida, este lagunero quedó prendado del bádminton durante un campus de verano organizado por el club local, y lo que comenzó como un hobby fue ganando fuerza poco a poco, haciendo que ningún otro deporte entrase en su mente, y convirtiéndolo en apenas tres años en un profesional de esta modalidad en la que compite al más alto nivel.
Desde el principio Nuno supo que el bádminton era su deporte, y recuerda sus comienzos en el CD Bádminton Laguna con mucho cariño, pues además de forjar buenas amistades desde el primer momento, cada vez que entrenaba el volante y la raqueta se metían más y más dentro de él, pasando a formar parte enseguida de su ADN.
Con Carolina Marín como ejemplo de “dedicación y esfuerzo” y uno de sus ídolos en esta actividad, y con el apoyo de su familia y amigos, el joven se entregó en cuerpo y alma al deporte, mejorando cada vez más su rendimiento y absorbiendo los valores del juego. Y así, en tres años, ha logrado competir en las más altas esferas. De hecho, recientemente se hizo con la medalla de oro en el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas; un título que admite que es “impactante”, ya que “no es solo una medalla, sino el reflejo de todo el trabajo que he realizado y de las personas que me han acompañado y ayudado en el proceso”.
Además, este reconocimiento le ha valido también para conseguir la plaza en la Selección Española de bádminton, con quienes ha viajado en octubre hasta Noruega para disputar el Campeonato de Europa U15.
Nuno encabeza así una trayectoria de éxito que le ha servido para dejar atrás el CD Bádminton Laguna para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de Bádminton de Galicia, donde entrenará durante los próximos años. Afirma que “los comienzos fueron difíciles, ya que dejar a familia y amigos no es fácil, pero esta es una oportunidad única y sé que me va a aportar mucho como deportista y como persona”.
Sostiene que, aunque compaginar viajes, entrenamientos, partidos, estudios y vida personal es una gran montaña rusa, sabe que “el esfuerzo va a traer muy buenas recompensas”, y por ello está “dispuesto y motivado” para entrenar con las jóvenes promesas del bádminton del país y convertirse en uno de los mejores.
Sobre el futuro, incierto en estos momentos en los que su carrera está despegando, Nuno tiene claro que va a seguir dando todo de sí en la pista y, si es posible, espera conseguir algún día su sueño de participar y ganar las Olimpiadas.









