El lagunero, que trabaja en el Restaurante Lera en la localidad zamorana de Castroverde de Campos, ha destacado por «su capacidad de anticiparse a las preferencias y reacciones de sus clientes y su versatilidad profesional»
El Congreso Internacional de Gastronomía Madrid Fusión celebró el pasado fin de semana su edición número veinticinco, y entre los reconocimientos que esta cita da a los distintos agentes implicados en el mundo gastronómico, en el III Premio Jefe de Sala Revelación destacó un lagunero; Adrián Fernández, quien se impuso con el premio por su «carácter atento e intuitivo a la hora de tratar con sus clientes».
El joven, que trabaja como jefe de sala en el Restaurante Lera de Castroverde de Campos, en Zamora, ha sido reconocido por la organización de Madrid Fusión por «su capacidad para anticiparse a las preferencias y reacciones de sus clientes». En su día a día, Fernández ejerce de jefe de desayunos en este pequeño hotel restaurante, donde también atiende las mesas y cocina algún que otro plato. Adrián ha sobresalido en este sentido por «su versatilidad profesional y sus habilidades de comunicación y coordinación con el equipo que lo acompaña».
Este premio busca en su tercera edición «reconocer la labor de profesionales jóvenes que destaquen por su capacidad para dirigir el servicio en sala de cualquier tipo de restaurante, aquellos que nos hacen volver a sus restaurantes por su calidez, hospitalidad y su carisma», señalan desde la organización; unas características que Adrián Fernández cumple de lleno y por lo que se le ha entregado la estatuilla conmemorativa.
En su discurso, el lagunero dedicó el premio a todos los jefes de sala, pues a su modo de ver, «se está haciendo una labor increíble y mejorando la experiencia de los clientes, entendiendo que ellos son lo más importante de los restaurantes».










