Con más de tres décadas de trayectoria en medios, el lagunero protagoniza en la actualidad el canal de YouTube ‘Mitos y Mentes’, donde disfruta regresando a la esencia del periodismo: contar historias
Encontrar una vocación es algo que a muchos les lleva años, momentos de indecisiones, dudas y quebraderos de cabeza hasta dar con la opción acertada. Sin embargo, para otros, como es el caso de Eduardo Rodríguez, es algo que llega sin apenas darse cuenta, pues este lagunero, a tan solo un mes de cumplir los quince años, tenía claro que de mayor quería ser periodista, y sin dudarlo se embarcó en este mundillo, que lo ha llevado a lo largo de una larga proyección.
Un taller de radio ofrecido por la emisora local fue lo que llevó a Eduardo a descubrir su vocación, y fue en Radio Laguna donde, durante seis años, realizó sus primeros pinitos antes de comenzar la carrera de Periodismo, al tiempo que colaboraba con El Norte de Castilla, donde escribió durante veinte años, primero como corresponsal de Laguna y después como colaborador de la sección local y articulista de opinión. Punto Radio y trabajos con Castilla y León Televisión o El Mundo marcaron también algunos de aquellos años, hasta que una oferta para llevar un departamento de Comunicación cambió sus perspectivas y lo animó, hace casi una década, a independizarse y lanzar BIG Comunicación, desde donde ayuda a distintas empresas de diferentes sectores en sus estrategias de Comunicación y Marketing y despliega sus propios proyectos online.
Más de treinta años de trayectoria comunicativa le han aportado una gran experiencia en el sector, pues, según admite, “la radio me enseñó a contar con las palabras adecuadas y a escuchar; la prensa escrita, a buscar la historia y a ser riguroso; la comunicación empresarial, a pensar de forma más estratégica; y el marketing la importancia de conocer y adaptarse al público”. Distintas pinceladas que han marcado su forma de hacer periodismo, y lo han acompañado para vivir de primera mano la evolución de la profesión, cuya velocidad ha dado un giro vertiginoso en el que “los canales que antes estaban tan definidos para poder informar ahora son muy accesibles y cualquiera puede contar una historia que llega a millones de personas”; una inmediatez, matiza, “con muchas posibilidades, pero también peligrosa, pues abre la puerta a la desinformación”.
Y con este bagaje hace tres años puso en marcha su propio canal de YouTube, ‘Mitos y Mentes’, desde el que habla sobre acontecimientos, temas o personajes históricos. Lo que comenzó como una apuesta con su hijo, que le decía que “era un periodista ‘viejales’ que no podría tener éxito en YouTube”, y como fruto de sus ganas por regresar a la esencia del periodismo; contar historias se ha convertido hoy día en uno de sus proyectos personales más importantes que lo ha llevado a obtener un gran número de suscriptores tanto en YouTube, con 127.000, como en redes sociales, con 140.000 en Facebook y 3.713 en Instagram.
A través de ‘Mitos y Mentes’, Rodríguez busca disfrutar y sorprenderse con cada historia al tiempo que permite a los espectadores descubrir cosas que quizá desconocían. Por ello, las historias de las que habla son “muy diversas entre sí”, algo que sigue enganchando a sus seguidores, pues mantiene que “cualquier tema, independientemente de su complejidad, puede interesar a miles de personas si consigues contarlas de una forma accesible y atractiva, y creo que esa función de hacerlo comprensible representa la esencia de nuestro trabajo”.
Explica que, a pesar de que la base periodística es la misma que cuando trabajaba en medios de comunicación, con los pasos de documentación, contrastación de la información y entender la historia para contarla de la mejor manera, la plataforma online le ofrece “una libertad enorme”, pero también una exigencia “brutal”. “Tienes que ganarte la atención continuamente, lo que me obliga a cuidar mucho el ritmo, la estructura y la forma de narrar”. Asegura que aún después de tres años y la repercusión obtenida, sigue sorprendiéndose cada vez que un vídeo llega a miles de personas, e incluso con la respuesta de sus suscriptores, quienes “son parte fundamental del canal”. “Hay personas que llevan mucho tiempo siguiendo los vídeos, proponen temas, aportan información y generan conversaciones realmente interesantes. Al final, hemos creado una gran comunidad, y eso me llena de orgullo”.
Con la constancia como bandera, un valor que le inculcaron sus padres, quienes aún viven en Laguna, Eduardo cuenta con una larga lista de ideas que llevar a su canal que no para de crecer, lo que sumado a la gestión de más de 50 webs propias, y el trabajo de comunicación y marketing con decenas de empresas, lo mantiene totalmente ocupado. Admite que, llegados a este punto, “los años de experiencia y las canas hacen que sepa que mañana puede cambiar todo, pero mi objetivo para el futuro es seguir disfrutando del camino y del privilegio de poder levantarme cada mañana con la misma ilusión que aquel chaval que descubrió en su pueblo qué quería ser de mayor”.








