3 de septiembre de 2026
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‘Extremo-Delirium’: “La gente viene a nuestra peña a reír y a pasarlo bien, nos encanta festejar mucho y muy fuerte”

Actualidad

2 de septiembre de 2026

Por parte de la peña Extremo Opuesto y Delirium Tremens su tradicional comida de inicio de fiestas es “la clave” para unas patronales ideales que se complementa con “mucha música”

Entre risas y jolgorio la peña compuesta por Extremo Opuesto y Delirium Tremens lleva casi veinte años disfrutando al máximo de las fiestas en honor a la Virgen del Villar. Fundadas en la década de los 2000, en 2007 compartieron local por primera vez, un acontecimiento que dio pie a una unión que perdura hasta hoy y que tras la fusión completa de ambas agrupaciones ha dado lugar a una peña con casi veinte años de antigüedad.

El primer local que los vio unidos estaba situado en la calle Aragoneses, una ubicación que los acompañó hasta 2012, cuando llegaron a la calle Francisco de Goya y Lucientes, donde estuvieron hasta 2024, que pasaron a habitar un local en la plaza Mayor en el que continúan. En todos ellos, estos laguneros admiten que lo han pasado en grande, y aunque sus actividades han variado con los años, pasando de noches de fiesta a celebración de comidas y cumpleaños de sus hijos, “algo que no imaginábamos cuando comenzamos a hacer peña”, revelan que lo que no ha cambiado han sido sus ganas de “festejar mucho y muy fuerte”, pues según apuntan, “es algo que nos distingue y la gente viene a nuestra peña a reír y pasárselo bien”.

En la actualidad, Extremo Opuesto y Delirium Tremens está compuesta por 38 adultos y 15 niños -a quienes pronto se sumará uno más-, un amplio grupo que se ha mantenido unido a lo largo de estos casi veinte años por lo que ellos llaman “un gran sentimiento de pertenencia a la peña”. “Cada año durante las fiestas surgen anécdotas nuevas. Desde los primeros desfiles cuando nos tirábamos al canal hasta hoy día vistiendo a nuestros hijos para participar en el mismo desfile… las vivencias se van actualizando con el paso del tiempo, pero la ilusión es la misma”.

Para ellos, las patronales son “el mayor evento del año”, y entre sus imprescindibles se encuentra su tradicional comida el día del pregón, donde se juntan todos los miembros de la peña para, después, ir al desfile, “y a partir de ese momento los sucesos empiezan a transcurrir entre risas y jolgorio”.

Revelan que lo que más disfrutan en estas fechas es la música, e intentan no perderse ningún espectáculo, aunque lamentan que “cuando se solapan los horarios tengamos que elegir entre un concierto u otro”. Por su parte, algo que echan de menos son las casetas que poblaban la avenida Madrid hace unos años, “le daban un atractivo especial al pueblo y nos encantaría que ese ambiente regresara”, afirman.

De cara a este año, comentan que “las fiestas son unos pocos días al año y son para disfrutar”, por ello aconsejan que, “quienes celebran estos días más intensamente tienen que ser considerados con aquellos que quieran pasar estos días de una forma más sosegada, mientras que quien opte por un ocio menos intenso debería ser un poco más flexible en cuanto a su tolerancia con el nivel de ruido”. “Debemos llegar a un punto en común en el que todos nos sintamos a gusto”, concluyen.