3 de abril de 2025
Buscar

Reino Unido refuerza la regulación del juego online con un nuevo impuesto del 1%

Actualidad

2 de abril de 2025

El gobierno británico ha anunciado la implementación de un nuevo impuesto del 1% sobre los ingresos brutos del juego online. Una medida que busca financiar programas de salud pública para tratar la ludopatía y otros problemas asociados a las apuestas.

Según una reciente publicación de Estafa.info sobre los impuestos del juego online, esta iniciativa forma parte de un paquete más amplio de reformas regulatorias destinadas a equilibrar el crecimiento del sector con una mayor protección social.

La medida, que entrará en vigor en los próximos meses, afectará principalmente a las casas de apuestas digitales, mientras que el juego presencial tendrá una tasa reducida del 0,4%. Con una recaudación estimada de 100 millones anuales de libras, el gobierno británico pretende destinar estos fondos a la investigación, prevención y tratamiento del juego problemático.

Pero, ¿qué implicaciones reales tendrá esta medida y cómo se compara con el modelo español? ¿Es España un país más laxo en el juego online?

¿Qué implica este nuevo impuesto?

El nuevo impuesto establece una tasa del 1% para operadores online y del 0,4% para establecimientos físicos, una diferencia que refleja la preocupación por el mayor riesgo de adicción asociado a las apuestas digitales. Esta decisión sigue la tendencia regulatoria del pago de impuestos de otros países, donde el juego online suele estar sujeto a mayores cargas fiscales.

Los recursos recaudados se destinarán íntegramente a programas de prevención y tratamiento de la ludopatía, incluyendo campañas de concienciación, líneas de ayuda y terapias especializadas. Esta medida busca mitigar el impacto social del juego, especialmente entre los grupos más vulnerables.

¿Por qué ahora? El contexto del White Paper

Parte de una reforma integral del sector, ya que el impuesto no llega de forma aislada, sino como parte de las propuestas incluidas en el White Paper sobre reforma del juego, un documento gubernamental que también contempla:

  • Prohibición de patrocinios en camisetas de la Premier League a partir de 2026.
  • Restricciones en el uso de criptomonedas para depositar en casas de apuestas.
  • Límites más estrictos en las apuestas online, como tope de pérdidas mensuales.

Declaraciones del Ministro Stuart Andrew

El ministro británico de Juego ha defendido la medida, afirmando que “es necesario garantizar que el sector contribuya de manera justa a los costes sociales que genera”. Esta postura refleja un enfoque más intervencionista, alejándose de la autorregulación que predominaba hasta ahora.

¿Cómo funciona el impuesto al juego en España?

El sistema fiscal español aplica al juego online uno de los impuestos más elevados de Europa, con una tasa del 20% sobre los ingresos brutos de los operadores. Esta carga tributaria, muy superior al 1% propuesto en el Reino Unido, se complementa con gravámenes autonómicos adicionales, lo que convierte a España en uno de los mercados con mayor presión fiscal para el sector.

A diferencia del modelo británico, donde el impuesto se calcula sobre las ganancias netas (después de pagar premios), en España la base imponible son los ingresos brutos de las casas de apuestas. Esto significa que las empresas deben tributar sobre el total apostado por los usuarios, sin deducir el dinero devuelto en premios.

Este sistema, criticado por la industria, reduce significativamente los márgenes de beneficio de los operadores y, según algunos expertos, podría estar incentivando el crecimiento del mercado negro de apuestas.

Tributos autonómicos

Además del impuesto estatal, las comunidades autónomas tienen competencia para aplicar tasas adicionales sobre el juego. Algunas de las más relevantes son Andalucía, que grava con un 10% adicional los ingresos de operadores con sede en la región; Madrid, que aplica un 7% sobre el beneficio neto de las empresas; o la Comunidad Valenciana, que impone un 13% sobre los ingresos brutos.

Esta fragmentación fiscal genera desigualdades competitivas entre operadores según su ubicación y complica la gestión tributaria del sector. Mientras España mantiene uno de los impuestos más altos, otros países han optado por modelos más flexibles.

Reino Unido grava un 15% sobre ganancias netas (antes del nuevo 1% adicional para salud pública); Italia, un 18% sobre ingresos brutos, pero con deducciones posibles; y Alemania, con tasas que varían entre el 5% y el 8% dependiendo del Estado federal. Esta disparidad ha llevado a algunos operadores a priorizar mercados con fiscalidad más favorable, limitando la inversión en España.

Y aunque el impuesto recae formalmente sobre las empresas, su impacto indirecto llega a los usuarios. Como, por ejemplo, menos bonificaciones y promociones, al reducirse los márgenes de las casas de apuestas; ofertas de apuestas menos competitivas, con cuotas más bajas que en otros países; y riesgo de migración a casas sin licencia, que no aplican controles de juego responsable.

¿Podría el modelo británico inspirar cambios en la UE?

Mientras el Reino Unido opta por un impuesto bajo, pero específico para financiar programas sociales, en España persiste el debate sobre si aumentar aún más las tasas o modificar su estructura. Algunos expertos señalan que el enfoque británico podría servir de referencia para lograr un equilibrio entre recaudación y sostenibilidad del sector.

¿Qué dice la industria sobre el nuevo impuesto?

El principal lobby del juego en el Reino Unido ha mostrado apoyo a la medida, pero con reservas. Entre sus peticiones destacan:

  • Aplicación gradual del impuesto para evitar un impacto brusco en los operadores.
  • Protección a los establecimientos presenciales, que ya enfrentan desafíos económicos.
  • Inclusión de la Lotería Nacional en el gravamen, para garantizar equidad competitiva.

Preocupación por la posible migración a mercados no regulados

Algunas voces dentro de la industria advierten que un aumento de la fiscalidad podría impulsar a los jugadores hacia plataformas ilegales o con licencias offshore, donde no existen controles de protección al consumidor. Lo cual podría ser peor y, además, alentar problemas económicos entre los jugadores.

El nuevo impuesto británico refleja un intento por equilibrar la rentabilidad del sector con la responsabilidad social, un desafío que también enfrentan otros países como España. A medida que se implemente, será clave observar su impacto real en la reducción del juego problemático y en el futuro de los impuestos del juego online en Europa.

Nueva edición disponible

Nueva edición disponible
Hazte ya con la sexagésimo quinta edición de la revista Laguna al Día. Haz clic sobre la imagen para verla online.

También podrás conseguir la revista en papel de forma gratuita en todos los negocios patrocinadores y en la Casa de las Artes.

Lo último