1 de marzo de 2024
Buscar

‘Una posible realidad social’, por Delfín Lozano

Opinión

18 de julio de 2023

Posiblemente cada ciudadano tenga su propia idea del concepto “social”, pero, de alguna manera, una mayoría lo define como todo lo relativo a la sociedad, con lo que entroncaremos con esta última idea para realizar una reflexión sobre la situación de la sociedad en general en el Siglo XXI.

El ser humano de las diferentes culturas y de cada generación defiende las formas de vivir, que, unido a su parte genética, ha experimentado, y le cuesta muchísimo asumir las formas actuales. Prueba de ello son las conversaciones que se escuchan en los diferentes lugares de encuentro, como pueden ser bares, cafeterías, supermercados o plazas públicas, donde suelen generarse conversaciones de todo tipo.

Quizás casi todas las conversaciones se deriven de las noticias que publican los diferentes medios de comunicación en sus diferentes modalidades, pero, debido a los excesos de una información muy interesada y a la comodidad que supone para el ser humano poder consultar con los teléfonos móviles cualquier argumento para debatir, exista la mala forma de que todos quieran tener razón en lo que manifiestan y esto al final suele acabar no muy bien.

Como en esta sociedad casi todo depende del dinero y los medios no son ajenos a ello, estos no suelen dar noticias, sino opiniones que toquen a la gente sus emociones humanas y que a la vez consuman lo que predican. Al final, todo deriva en un debate sobre opiniones y casi nadie conoce la realidad de la noticia que se pretende debatir.

Algunas de las muchas estadísticas que se publican opinan que el Siglo XXI está siendo la época en la que menos se conversa y en la que menos se hace el amor, y como consecuencia de esto, existe una gran falta de solidaridad y un repunte de los suicidios.

Los motivos que apuntan la mayoría de ellas son la mala utilización de la telefonía móvil y sobre todo del poco tiempo que algunas generaciones dedican a conversar, como consecuencia de la mala utilización de los whatsapp.

Una de las conversaciones más socorridas suelen ser, de alguna manera, todo lo derivado del llamado relevo generacional. Quizás sería conveniente que las diferentes generaciones confluyeran más en todos los aspectos, cosa que ha venido sucediendo en la historia de la humanidad, pero las nuevas formas adoptadas por unas generaciones posiblemente no sean bien entendidas por las otras.

Posiblemente las generaciones del Siglo XX hayan cometido el error de haber dedicado toda su vida a trabajar para dejar algo a sus descendientes, pero quizás esto no haya sido un error, sino que se ha entendido mal el mensaje.

Las generaciones nacidas en el Siglo XX, después de analizar la situación actual, llegan a la conclusión de que, habida cuenta de que el cuerpo humano, influido por la propia naturaleza, suele tender a evitar el esfuerzo, y utilizando el proverbio chino de que lo mejor es enseñar a pescar y no a dar el pez ya pescado, suelen opinar que se hubiera procedido mejor habiendo dejado a su descendencia solo la caña de pescar, para que la siguiente generación continuara pescando y no dejarles el pescado para venderlo, como está sucediendo.

Existe una realidad que casi nunca nadie la manifiesta, pero que haciendo un viaje por la larga la historia de los cuerpos humanos, vemos cómo la evolución ha permitido su transformación desde la nada hasta nuestros días, con lo que, ¿quién asegura que esta evolución humana no continúa?

Sabido es que a lo que más dedica el tiempo la humanidad es a entretenerse, pero casi nadie repara en que este es uno de los principales males de la humanidad y que tanto religiones como milmillonarios, en sus diferentes aspectos, lo utilizan.

La existencia de mucho tiempo libre o la cultura del ocio no ha sido bien asumido por parte de la sociedad, sobre todo por algunas generaciones, y esto está creando un grave problema, al que ya se le están preparando soluciones, aunque estas siempre vienen dadas por el mismo sistema que lo creó, que además pretenden que casi todo se haga en forma de ayudas estatales, o sea, con nuestro dinero.

Un tema que genera mucho debate en la sociedad es lo referido a la situación laboral, donde se manifiestan las aberraciones existentes, como que exista un importante paro y todos los sectores empresariales no vean manera de contratar a nadie para desarrollar su actividad.

Como casi todo en la vida, hay una parte que opina que el hecho de no realizar contrataciones es debido a los bajos salarios que se ofrecen, y la otra argumenta que no se debe tener solo en cuenta lo que se paga de salario, sino lo que le cuesta al empleador la contratación de un trabajador.

Quizás parezca lamentable esta situación, pero la sociedad, de una u otra forma, lo apoya, y no le importa que utilicen las emociones humanas, y en muchos casos las necesidades económicas de los ciudadanos, que es algo en lo que hay auténticos maestros.

Podríamos analizar cómo infinidad de milmillonarios, ricos que como consecuencia de haber tenido una patología concreta, el directamente o un familiar próximo y expertos en engañar, crean fundaciones, que los poderes públicos, o sea los políticos profesionales, no solo nos venden las grandes acciones que realizan, sino que adquieren más prestigio y son votados en la siguiente contienda electoral.

En la sociedad occidental es quizás donde menos problemas existen para tener cubierta las necesidades vitales del ser humano, pero el atroz individualismo que atraviesa esta sociedad nos lleva a que las necesidades se transformen en deseos, los deseos los implantan los medios con su publicidad y lo pagadores de esos anuncios son los poderosos adinerados, que han conseguido que la sociedad sea la más fiel cumplidora de sus intenciones.

Nueva edición disponible

Hazte ya con la quincuagésimo octava edición de la revista Laguna al Día. Haz clic sobre la imagen para verla online.

También podrás conseguir la revista en papel de forma gratuita en todos los negocios patrocinadores y en la Casa de las Artes.

Lo último

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart

No hay productos en el carrito.